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martes, 3 de diciembre de 2019
NGC 3660 sigue publicando mis cuentos
Eso.
Esta vez Pily de NGC 3660 me hizo el honor de elegir el relato Vísperas de un día duro en la vida de un recaudador de impuestos para ser parte de la actualización del muy cuidado sitio que dirige.
Mezcla de magia y ucronía, casi tan breve como siempre.
Moraleja: no sean los más giles del sistema.
lunes, 22 de abril de 2019
¡Está hablando del mate...!
Intitulo con la referencia capusottiana para invocar un auténtico talento antes de pasar a contarles que NGC 3660 me ha honrado con la publicación de un nuevo cuento: Uno amargo para empezar. Uno dulce para terminar.
Luego de una sequía de ocho años, ya que mi último cuento nuevo (aclaro porque el cuento Amigos fue republicado en la antología Carnaval de Sangre de la editorial Santa Guadaña) fue también publicado en el anterior avatar de NGC 3660, en marzo de 2011.
Espero que les guste y si les entra curiosidad, pueden leer todas las cosas que me publicaron online en la página de este blog denominada Cosas que me publicaron, en un alarde de originalidad.
Gracias por leer.
Luego de una sequía de ocho años, ya que mi último cuento nuevo (aclaro porque el cuento Amigos fue republicado en la antología Carnaval de Sangre de la editorial Santa Guadaña) fue también publicado en el anterior avatar de NGC 3660, en marzo de 2011.
Espero que les guste y si les entra curiosidad, pueden leer todas las cosas que me publicaron online en la página de este blog denominada Cosas que me publicaron, en un alarde de originalidad.
Gracias por leer.
martes, 23 de enero de 2018
Donde el ansible no llega.
Cuentan que hay un bosque. Y que en su centro duerme un dragón. El dragón sueña un mago y el mar. El mago contempla el poder y la isla. En la isla la escritora llora por las historias no contadas. En las lágrimas los lectores se salvan.
Hasta siempre.
sábado, 30 de abril de 2016
Un libro del tercer tipo (redux)
He descubierto que son pocas las personas con imaginación que no sean dignas de atención. Sus ideas pueden estar equivocadas, pueden incluso ser estúpidas, pero sus métodos frecuentemente merecen un estudio más minucioso. Hay pocas pasiones honradas que no se basen en alguna percepción de una unidad válida o en alguna anomalía digna de mención.
Stephen Jay Gould, El viejo loco de Randolph Kirkpatrick, en El pulgar del panda, Ed. Crítica, 2007.
Esto decía el bueno de Stephen Jay Gould acerca de un científico muy perspicaz, pero muy equivocado.
Es lo que creo que sobra en Invasores: personas con imaginación y pasiones honradas (o no tanto, dependiendo de con qué vara midamos eso).
Y en Invasores se las toma en serio como personas, porque pueden estar equivocados, pero no dejan de ser lo que son: gente apasionada con imaginación.
Generalmente se encuentran dos tipos de libros sobre "ufología". El primero es el de los fanáticos, los crédulos, los convencidos. Puede que sean hechos con sinceridad o con afán de lucro, pero alimentan un hecho concreto, como es la necesidad humana de completar las líneas de puntos. Esa necesidad de encontrar una explicación, cualquiera, por delirante que sea, llevó al arquetipo del inductivismo popular, Sherlock Holmes, a afirmar "una vez descartado lo imposible, lo que queda, por improbable que parezca, debe ser la verdad" (extrapolando a la cantidad de fenómenos no explicables de la naturaleza, de nuevo depende de dónde pongamos la vara, esta vez en el espectro de lo imposible a lo improbable). Estos textos se realimentan en una suerte de subconjunto de biblioteca de Babel, donde libros sobre ovnis citan la autoridad de previos libros sobre ovnis, escritos también por convencidos o chantas profesionales. Nada da más autoridad que citar un libro (tómese el inicio y el final de este escrito como ejemplo).
El segundo tipo es el escrito por escépticos. Acá se exponen los hechos, fríos, absolutos. Usualmente con el respaldo de un conocimiento científico por encima del promedio, o la simple lógica, o con la aplicación consciente del método científico con un poco más de rigor que los ufólogos, se destrozan esas teorías, algunas hermosamente elaboradas, que arraigan en la mente de los convencidos. Personas que son arrastradas al papel sólo para exponerlas como ejemplo de insinceridad o de demencia, con la ligera soberbia de la ironía, de la altanería que un conocimiento científico "superior" les provee.
¡Ojo! Que quede claro que no es una crítica a los destructores de mitos inútiles (hago esta calificación porque sobre la utilidad de los mitos en una sociedad se puede debatir largo y tendido), que hacen un trabajo no sólo necesario, sino indispensable para evitar la difusión de modos de pensamiento acientífico que sólo sirven para estupidizar a la gente. Una tarea que se volvería innecesaria con una mejor enseñanza de ciencias en la escuela, que promoviera en todos el espacio para la duda científica y el escepticismo sano que conlleva. Es sí una crítica a su modo de tratar a estas personas imaginativas y apasionadas. Parecen tener más respeto por el chanta que inventa con malicia para aprovecharse de los crédulos que de los que dejan que su imaginación los lleve a unir las líneas de puntos con elaboraciones magníficas.
Invasores es ajeno a esta somera clasificación, es de un tercer tipo: el del contacto directo con las personas, estos alienígenas en la Tierra. No busca ponerlas en ridículo, del que dicen que no se vuelve, si no entenderlas desde sus propias vivencias y desde su entorno. El tan mentado contexto que nos determina o nos libera a todos. Hay historias humanas ahí. Incluso, la de Alejandro Agostinelli, un tipo que sabe más de todo que sus entrevistados, pero los escucha para aprender eso que ellos saben y él no. Con humildad, haciendo que el ridículo que el escéptico profesional mete por la puerta, huya por la ventana ante una humanidad innegable.
Escribo demasiado, así que cierro con la parte que antecede y la que sigue a la cita de apertura:
Es lo que creo que sobra en Invasores: personas con imaginación y pasiones honradas (o no tanto, dependiendo de con qué vara midamos eso).
Y en Invasores se las toma en serio como personas, porque pueden estar equivocados, pero no dejan de ser lo que son: gente apasionada con imaginación.
Generalmente se encuentran dos tipos de libros sobre "ufología". El primero es el de los fanáticos, los crédulos, los convencidos. Puede que sean hechos con sinceridad o con afán de lucro, pero alimentan un hecho concreto, como es la necesidad humana de completar las líneas de puntos. Esa necesidad de encontrar una explicación, cualquiera, por delirante que sea, llevó al arquetipo del inductivismo popular, Sherlock Holmes, a afirmar "una vez descartado lo imposible, lo que queda, por improbable que parezca, debe ser la verdad" (extrapolando a la cantidad de fenómenos no explicables de la naturaleza, de nuevo depende de dónde pongamos la vara, esta vez en el espectro de lo imposible a lo improbable). Estos textos se realimentan en una suerte de subconjunto de biblioteca de Babel, donde libros sobre ovnis citan la autoridad de previos libros sobre ovnis, escritos también por convencidos o chantas profesionales. Nada da más autoridad que citar un libro (tómese el inicio y el final de este escrito como ejemplo).
El segundo tipo es el escrito por escépticos. Acá se exponen los hechos, fríos, absolutos. Usualmente con el respaldo de un conocimiento científico por encima del promedio, o la simple lógica, o con la aplicación consciente del método científico con un poco más de rigor que los ufólogos, se destrozan esas teorías, algunas hermosamente elaboradas, que arraigan en la mente de los convencidos. Personas que son arrastradas al papel sólo para exponerlas como ejemplo de insinceridad o de demencia, con la ligera soberbia de la ironía, de la altanería que un conocimiento científico "superior" les provee.
¡Ojo! Que quede claro que no es una crítica a los destructores de mitos inútiles (hago esta calificación porque sobre la utilidad de los mitos en una sociedad se puede debatir largo y tendido), que hacen un trabajo no sólo necesario, sino indispensable para evitar la difusión de modos de pensamiento acientífico que sólo sirven para estupidizar a la gente. Una tarea que se volvería innecesaria con una mejor enseñanza de ciencias en la escuela, que promoviera en todos el espacio para la duda científica y el escepticismo sano que conlleva. Es sí una crítica a su modo de tratar a estas personas imaginativas y apasionadas. Parecen tener más respeto por el chanta que inventa con malicia para aprovecharse de los crédulos que de los que dejan que su imaginación los lleve a unir las líneas de puntos con elaboraciones magníficas.
Invasores es ajeno a esta somera clasificación, es de un tercer tipo: el del contacto directo con las personas, estos alienígenas en la Tierra. No busca ponerlas en ridículo, del que dicen que no se vuelve, si no entenderlas desde sus propias vivencias y desde su entorno. El tan mentado contexto que nos determina o nos libera a todos. Hay historias humanas ahí. Incluso, la de Alejandro Agostinelli, un tipo que sabe más de todo que sus entrevistados, pero los escucha para aprender eso que ellos saben y él no. Con humildad, haciendo que el ridículo que el escéptico profesional mete por la puerta, huya por la ventana ante una humanidad innegable.
Escribo demasiado, así que cierro con la parte que antecede y la que sigue a la cita de apertura:
Es fácil ignorar una teoría demencial riéndose de ella, lo que anula automáticamente todo intento por comprender las motivaciones del hombre que la ideó (...) El tamborilero que es diferente a veces marca un ritmo fructífero.
El e-book de Invasores se puede comprar clickeando acá.
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sábado, 1 de marzo de 2014
Leo en tu palma: ¡Gojira!
¿Se acuerdan cuando en este humilde blog les hacíamos conocer a Gareth Edwards, en este post?
¿Vieron a donde llegó el muchacho?
Previo paso por Monsters, filmada por él y dos actores en México. Él fue todo el equipo técnico de rodaje.
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sábado, 19 de enero de 2013
El lado oscuro del alunizaje
Así que ha llegado el momento de que se muestre al mundo el registro documental (en esa época de la paranoia por la Guerra Fría se tomaba registro de todo hasta en las más altas esferas de gobierno) de cómo se tomó realmente la decisión en 1968 de simular todo el asunto y que resultó de ello:
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miércoles, 21 de noviembre de 2012
La única verdad es la ficción.
Acá les dejo un muy interesante gráfico de la línea de tiempo comparada entre los logros científico tecnológicos imaginados por la ficción y su concreción en la realidad.
domingo, 6 de mayo de 2012
"Inolvidables veladas", de Marcelo Cohen
Mucha letra de tango. Mucho experimento literario.
La historia de un tipo al que una corporación lo quiere usar para algo que ni ellos tienen muy claro y realmente no le pasa nada muy digno de notar.
Por suerte, parece que al final se encuentra a sí mismo y la novela no es muy larga.
Creo que con personajes con un poco más de garra, hubiera andado mejor.
jueves, 19 de enero de 2012
Apocalypse Later, Surf Now: GoPro + Maya + Mocha + AE
Y todo hecho en una iMac...
Y había comentado en el blog sobre la democratización de los VFX.
Sumado a camaritas como la GoPro y un poco de ganas, todo es posible.
Not to mention the surfers...
Sumado a camaritas como la GoPro y un poco de ganas, todo es posible.
Not to mention the surfers...
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sábado, 24 de diciembre de 2011
Enjambre de ladrillos (¿asesinos?)
Con las noticias recientes de un drone de Estados Unidos derribado en Irán * mientras espiaba, uno, que está influenciado por años de ciencia ficción en películas, no puede dejar de pensar en las imágenes de Terminator, con sus hunter-killers aéreos:
Pero existen otras aplicaciones interesantes a esta tecnología de robots voladores semiautónomos, como se ve en este proyecto de los arquitectos Gramazio & Kohler, abierto al público casi simultáneamente con el derribo iraní.
La idea es poner a prueba el concepto de un enjambre de drones capaces de construir semiautónomamente estructuras basadas en diseños sacados directamente de una computadora.
Flight Assembled Architecture/Architectures volantes from FRAC Centre on Vimeo.
Como se ve en el video, el concepto queda absolutamente probado. Supongo que deberíamos empezar a preocuparnos cuando se cumplan las siguientes dos etapas:
- Que el diseño de la estructura sea generada directamente por la computadora.
- Que los drones pasen de semiautónomos a autónomos.
Y ya podríamos pasar tranquilamente al pánico cuando lo que construyan sean otros robotitos autónomos.
* El video del drone derribado en Irán:
Fuente: BLDGBLOG, acá y acá.
sábado, 17 de diciembre de 2011
Esos nuevos zombies argentos
Hace añares que hay zombies en Argentina. En la última camada se puede mencionar como puntal la saga iniciada por Plaga Zombie de Farsa Producciones.
Pero esta entrada es para comentar, brevemente, la antología de cuentos Vienen Bajando.
Intento interesante de hacer algo de género en argentino. En este caso, género zombie.
La mayoría de los cuentos adolece de exceso de alegoría. Considerando que George Romero no para de hacer de sus zombies el vehículo de su posicionamiento político, podemos decir que lo malo es el exceso, más allá de que la alegoría en sí debería ser sutil para ser efectiva. Se produce algo que no termina de definirse entre grotesco y parodia involuntaria.
Dos relatos me parece que destacan: "La masacre del equipo de vóley", de Juan Terranova, y "El último", de Mariano Canal.
Mucho más centrados en la historia en sí que el resto y de ese modo más efectivos.
La publicación es gratis, así que mejor saquen sus propias conclusiones, que no cuesta nada.
martes, 6 de septiembre de 2011
No hay mejor simio que el simio frío
Hace escasos días fuímos con Marisa a ver la última iteración de la franquicia de larga data de El planeta de los simios, llamada en nuestro país El planeta de los simios: (R)evolución.
Amén del parecido con el protagonista (César, el mono interpretado por Andy Serkis, no James Franco) en que insistía mi mujer, me dieron ganas de escribir un poco sobre todo lo que me pareció bueno a nivel historia y malo a nivel ciencia. Pero lo que no dejaba de darme vueltas por la cabeza era el recuerdo de una de las películas que más me aterrorizaban de chico. Sobre la otra, ya hablé acá: Bobby no pudo venir...
Esta era sobre un par de científicos en una estación de alta montaña, haciendo experimentos con monos, sometiéndolos a condiciones extremas. Y cuando digo un par, me refiero a dos. Hay tres humanos (vivos) en toda la película.
Me puse a investigar y descubrí que no se había publicado aún en DVD u otro formato. Es la película de TV de 1973 llamada A Cold Night's Death.
Espacio cerrado, sólo dos humanos (ni más ni menos que Robert Culp y Eli Wallach) y sus terrores, monos enjaulados y un chimpancé suelto, acción elidida con maestría para ir a lo esencial, todos elementos que disfruto muchísimo y encima utilizados con eficacia. Como muchas excelentes historias de terror, hecha directamente para TV y del largo necesario para contar la anécdota y no más.
Los paralelismos con la recientemente estrenada precuela son obvios, pero, aprovechando que hay almas caritativas que la colgaron en YouTube, se las dejo para verla completa, a ver si concuerdan conmigo en por qué me parece que al salir del cine tuve esta película inmediatamente en la cabeza: el nombre del chimpancé, César (por "Julio César" de Shakespeare), está directamente relacionado con la trama de esta vieja cinta para televisión.
¿Será un homenaje?
ACTUALIZACION: Manuel Llanes García, Tanya Tynjälä y Angel López me corrijen acertadamente. César aparece con ese nombre en Conquest of the Planet of the Apes, de 1972. No descarto de todos modos una polinización cruzada inversa, con los guionistas de la peli de TV levantando la idea del cine.
lunes, 5 de septiembre de 2011
¡Eureka!
En esas cosas y vueltas que tiene esto de la web, resulta que existe un lugar para casi cada cosa que una persona (u otra) pueda imaginar.
Así, webeando, encontré que existe un sitio dedicado exclusivamente al "poema en prosa" de Poe, Eureka, llamado The Eureka Project.
Como hace unos años escribí en mi blog algo basado en eso, Kosmogonikon, les mandé el link. Hete aquí que les pareció interesante y lo publicaron en inglés, idioma en el cual el título sería más o menos así: Kosmogonikon.
Aprovecho e inauguro una nueva sección en el margen derecho del blog, Esotérica, donde iré poniendo los ensayos de mi autoría que vayan publicando por ahí en la red.
domingo, 7 de agosto de 2011
El futuro de acuerdo al cine (y TV) de ciencia ficción
Esta infografía de @TremulanDesign nos muestra una línea de tiempo del futuro, tal como nos lo contaron las pelis y series de ciencia ficción, con algunos apuntes de humor, como corresponde.
miércoles, 9 de marzo de 2011
Si Cthulhu fuera un mapa...
De Places & Spaces - Mapping Science, les dejo este mapa de la historia de la Ciencia Ficción (click para agrandar).
Impresionante.
Recuerdo que había otro, símil gráfico de estaciones de subte de Londres... Ya lo buscaré.
Impresionante.
Recuerdo que había otro, símil gráfico de estaciones de subte de Londres... Ya lo buscaré.
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