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miércoles, 12 de noviembre de 2014

Un pequeño cuento se fue a la red y se hizo grande

Ilustración: Valeria Uccelli
Hace un tiempo, pero en este mismo año, Magnus Dagon compiló en su blog una lista de Grandes relatos fantásticos publicados en castellano. Eligió veinte cuentos que le gustaron, de los muchos que ha leído por placer o como jurado de concursos.
Cuando fui a curiosear  me sorprendí al encontrar en la posición diecinueve, casi al principio de la lista, que va en orden descendente, a Amigos, el primer cuento que me publicaron, en Axxón en 2007.
Si bien Magnus ya me había dicho al comentar otro cuento que Amigos le había gustado mucho, no deja de ser un honor que me haya hecho partícipe de la lista y un placer leer los elogios que vierte en su reseña.
Esto lo había visto ya en su momento en marzo y compartido en las redes pero, por uno de esos misterios de la procastinación humana, nunca lo había guardado en este blog, que en el fondo algo tiene de diario, después de todo.
Vuelvo a agradecer a Magnus Dagon su consideración para ese cuento y la buena onda que siempre ha mantenido en los pocos y breves contactos virtuales que hemos tenido.

martes, 6 de septiembre de 2011

No hay mejor simio que el simio frío


Hace escasos días fuímos con Marisa a ver la última iteración de la franquicia de larga data de El planeta de los simios, llamada en nuestro país El planeta de los simios: (R)evolución.
Amén del parecido con el protagonista (César, el mono interpretado por Andy Serkis, no James Franco) en que insistía mi mujer, me dieron ganas de escribir un poco sobre todo lo que me pareció bueno a nivel historia y malo a nivel ciencia. Pero lo que no dejaba de darme vueltas por la cabeza era el recuerdo de una de las películas que más me aterrorizaban de chico. Sobre la otra, ya hablé acá: Bobby no pudo venir...
Esta era sobre un par de científicos en una estación de alta montaña, haciendo experimentos con monos, sometiéndolos a condiciones extremas. Y cuando digo un par, me refiero a dos. Hay tres humanos (vivos) en toda la película.
Me puse a investigar y descubrí que no se había publicado aún en DVD u otro formato. Es la película de TV de 1973 llamada A Cold Night's Death.
Espacio cerrado, sólo dos humanos (ni más ni menos que Robert Culp y Eli Wallach) y sus terrores, monos enjaulados y un chimpancé suelto, acción elidida con maestría para ir a lo esencial, todos elementos que disfruto muchísimo y encima utilizados con eficacia. Como muchas excelentes historias de terror, hecha directamente para TV y del largo necesario para contar la anécdota y no más.
Los paralelismos con la recientemente estrenada precuela son obvios, pero, aprovechando que hay almas caritativas que la colgaron en YouTube, se las dejo para verla completa, a ver si concuerdan conmigo en por qué me parece que al salir del cine tuve esta película inmediatamente en la cabeza: el nombre del chimpancé, César (por "Julio César" de Shakespeare), está directamente relacionado con la trama de esta vieja cinta para televisión.
¿Será un homenaje?

ACTUALIZACION: Manuel Llanes García, Tanya Tynjälä y Angel López me corrijen acertadamente. César aparece con ese nombre en Conquest of the Planet of the Apes, de 1972. No descarto de todos modos una polinización cruzada inversa, con los guionistas de la peli de TV levantando la idea del cine.

lunes, 5 de septiembre de 2011

¡Eureka!


En esas cosas y vueltas que tiene esto de la web, resulta que existe un lugar para casi cada cosa que una persona (u otra) pueda imaginar.
Así, webeando, encontré que existe un sitio dedicado exclusivamente al "poema en prosa" de Poe, Eureka, llamado The Eureka Project.
Como hace unos años escribí en mi blog algo basado en eso, Kosmogonikon, les mandé el link. Hete aquí que les pareció interesante y lo publicaron en inglés, idioma en el cual el título sería más o menos así: Kosmogonikon.
Aprovecho e inauguro una nueva sección en el margen derecho del blog, Esotérica, donde iré poniendo los ensayos de mi autoría que vayan publicando por ahí en la red.

viernes, 8 de julio de 2011

La ciudad que huye

Hace cuatro años escribía en este blog la entrada Tu modelo, mi modelo.
Casi una profecía...
Ahora, puede que podamos cambiar un poco las cosas.
Vuelvo a poner el video La ciudad que huye, de Lucrecia Martel, que condensa un poco el modelo que deberíamos evitar, si realmente nos interesa el prójimo.

sábado, 4 de junio de 2011

Me caí por una falla temporal...

... y volví al pasado:



Este videoclip de Fallas de Todos Tus Muertos lo hizo Alejandra Crespo en los tempranos noventa.
Yo hice cámara de las maquetas de Martín Canale y también lo edité. Los dibujos animados los hizo Alejandro Fasce.
Se grabó en S-VHS y se editó con dos casseteras sincronizadas por un controlador que con suerte te daba una precisión (por llamarla de algún modo) de más, menos seis cuadros y un mixer (¿se llamaba AV5?).
Ayer buscando con Ale Fasce y Félix Soifer encontramos otro videoclip de esa época, que dejo para una próxima entrada, junto con otro apunte sobre la revolucionaria tecnología del momento.

domingo, 13 de marzo de 2011

Hablando de ego.

Y ya que estuve hablando del ego (al menos en el título de mi último cuento publicado), hay pocas cosas que alimenten tanto el ego del bloguero que refieran a sus artículos en otros blogs.
Tal vez la cita de un artículo mío que más me enorgullezca es la de La bitácora del Beagle, un blog dedicado a la divulgación científica que en su mismísimo primer post, refiere a mi entrada Todo es relativo: la supervivencia del más fuerte (curiosamente, es también una de las entradas más leídas y encontradas a través de motores de búsqueda).
Me enorgullece especialmente porque la ciencia en general y su divulgación en particular es una de mis "pasiones" (aunque yo sostenga que no me apasiono por las cosas, en contra de la opinión de mi Titi) y que un artículo escrito desde mi perspectiva sea leído y usado en ese contexto es como un pequeño triunfo personal.
Otra cita a la que le tengo cariño es la que hace patagonia dreaming de ¡A cada marmota le llega su día! en su entrada argumentos incómodos.

sábado, 31 de julio de 2010

Títulos largos y cuentos cortos

Puede que sea un defecto en vías de convertirse en un estilo: sigo poniéndole títulos largos a cuentos cortos.
Hoy me publicaron en Axxón el cuentito intitulado El [sueño][servicio][descanso][amor][eterno]. (Táchese lo que no corresponda), en la sección Ficción Breve (cincuenta y ocho), del número 209.
Muchas gracias a Eduardo Carletti por su esfuerzo en mantener un canal abierto a todos los que tratamos de escribir algo de género y a Silvia Angiola por seleccionarlo.
Este es un cuento que nace en ese momento entre la vigilia y el sueño en que todo se confunde en una masa de pensamientos irracionales que tratan de ser conscientes, y se mezcla con la hermosa realidad de estar viviendo el futuro en el presente al lado de la mujer que amo.
Gracias por ese abrazo cálido que me contiene al dormir, Titi hermosa.
Como siempre, queda el link a todos mis cuentos en la red en la columna de la derecha, en la sección llamada Perdido en la Red.

martes, 16 de marzo de 2010

Sueños V

Cuando voy por la General Paz, llegando a la Lugones, siempre siento un desasosiego.
Hay algo en lo edificios que se ven al costado derecho, semejantes pero no uniformes, que me pone nervioso.
Siempre busqué relacionarlo con algún trauma infantil o algo por el estilo, pero no pude.
Ahora creo que está relacionado con mis sueños de alguna manera.
Si alguien se molestó en seguir mis entradas sobre Sueños, sabrá que hay bastante relacionado con la arquitectura y el urbanismo en muchos de ellos. Me doy cuenta que ese desasosiego en la vigilia es reflejo de cierta opresión que siento en sueños en que aparecen hileras de edificios altos relativamente uniformes.
Me siento un poco como en una discusión sobre si fue primero el huevo o la gallina, ya que tal vez el desasosiego y la opresión estén relacionados con algún recuerdo lejano. O tal vez algún interpretador le encuentre un sentido clarísimo.
Yo simplemente me limito a señalar la correlación. Vaya a saber si es causal o no.

sábado, 9 de mayo de 2009

Magia crítica


El jueves pasado, 7 de mayo, fue uno de esos días especiales.
Yendo para la presentación del libro Invasores, de mi amigo Alejandro Agostinelli (que aún no leo, pero sé como escribe Alejandro, así que desde ya lo recomiendo), acompañado por mi co-worker Roberto, que vive a la vuelta de donde se presentaba, me crucé con mi amigo Alberto Fasce. Lo secuestré a la presentación, seguro de que la iba a disfrutar.
A Alejandro Agostinelli hacía años que no lo veía. A Alberto, algunos meses. Ya en la presentación, me lo encuentro a Fernando Mazzeo, que hace otros tantos años que no veía, un lector exquisito, amante de la ciencia ficción y la buena vida.
Es que todo el mundo es amigo de Alejandro (Alberto, a su vez, encontró otro amigo por ahí).
Y como no serlo: un tipo capaz de preocuparse por entender a la gente, de hablarle de igual a igual a cualquiera, aunque le esté diciendo que es un venusino de 12.000 años de edad, no puede ser mal tipo. Un tipo "who wants to believe".
Esto lo destacó Daniel Riera en su speech, que abrió la ceremonia haciendo recitar a todos los presentes la intro de la famosa serie Los Invasores (esa de "bla... bla... bla... David Vincent, arquitecto... merendero abandonado... bla... bla... bla...") cual juramento para cargo público (es de destacar que él se la sabía de memoria).
Si, todos los presentes recitamos la intro de Los Invasores. Somos geeks, ¿algún problema?
Daniel Riera leyó un poco del libro (en esta foto se lo ve. Y a mi nuca justo al lado de la cabeza de Alejandro. Estoy apoyado sobre la columna) y habló sobre el excelente periodismo que hace Alejandro.
Después habló Alejandro, muy emocionado, contó alguna anécdota y esas cosas que se hacen en estos casos.
No ligamos nada en el sorteo de CDs y libros con Albert, así que nos compramos sendos ejemplares y Alejandro los autografió (si leés esto, Ale, veremos que se puede hacer para que se cumpla lo que me pusiste).
En el interín, Fernando le comentaba a Daniel sobre mi parecido con el Capitán Escarlata, sólo que para el otro muñeco el tiempo no pasa, mientras que yo ya tengo canas.
Nos fuimos a cenar con Alberto, hablamos de proyectos, de mujeres y de la vida, y así cerré una (otra) noche mágica.
Pero crítica, ¡ojo!

jueves, 12 de junio de 2008

Algunos escritos nuevos

Estoy escribiendo algunas minificciones para Químicamente impuro, un proyecto de Sergio Gaut vel Hartman que surgió en el seno de Taller 7.
Voy poniéndo los links en la sección Perdido en la red del costado izquierdo de este blog.

miércoles, 14 de mayo de 2008

40

Acá estoy, esperando que pase algo aterrador.
Pero parece que no era nada tan terrible, después de todo.

lunes, 21 de enero de 2008

Esperemos que la tercera no sea la vencida.

Mi cuento Bandar ha sido publicado en la Axxón 181, como hasta ahora (es el tercero, ver ¡Me publicaron! y Se va la segunda), y en virtud de mi estilo comprimido/telegráfico, en la sección Ficción Breve (38).
Va de nuevo mi agradecimiento a la gente de Axxón y a la gente de Taller 7 que me ayudó a ponerlo a punto.
Los comentarios, críticas e insultos alusivos, son bienvenidos.
Saludos.

martes, 20 de noviembre de 2007

Se va la segunda


La gente de Axxón está siendo muy buena conmigo y me publicaron otro cuento, Piedra.
En la entrada anterior del blog hice una pequeña reseña de la revista y mi relación con ella como lector desatento, pero contento con su evolución, con motivo de la publicación de mi primer cuento, Amigos.
Todo esto es como un premio para mí y me pone muy contento. Sólo puedo parafrasear a Kurosawa y decir que espero trabajar para merecerlo.

martes, 23 de octubre de 2007

¡Me publicaron!


Sí, a mi cuento Amigos (no a mi, como se puede inferir erróneamente por el título un tanto apresurado de esta entrada) lo publicaron en Axxón, en la sección Ficción Breve (treinta y cinco).
La Axxón es una revista de ciencia ficción y fantasía pionera en el formato digital, en el que ya lleva 18 años publicando. Empezó saliendo en diskettes de cinco y cuarto, en un "ejecutable" interactivo, años antes de los primeros CD-ROM. Siempre fue de distribución gratuita y ahora vive en la red de redes.
Recuerdo leerla en las PCs de la empresa del padre de Silvina, mi novia en aquellos años, todavía carente (yo) de esta herramienta tan común hoy día (la PC, no la novia).
El cuento tiene una historia aún más larga. Empezó su existencia en Río Gallegos en 1988, mientras hacía la colimba. Lo perdí, pero lo reescribí en Palma de Mallorca en 1989. Sufrió sus últimas mutaciones este año, al pasar por Taller 7, donde con ayuda de algunos camaradas de pluma recibió su forma final.
Hoy se convierte en mi primer cuento publicado...
Increíble... Increíble que ya hubiera estado escrito cuando nacía Axxón.
Da para alguna narración conjetural sobre mi propia vida al respecto... Pero prefiero dejarla para cuando deje de estar tan contento.

domingo, 26 de agosto de 2007

¡Válgame Dios! ¡Estoy en conserva!

No. No me refiero a que no aparento mi edad (esperanza y consuelo ficticio si lo hay, cuando lo que se ve no refleja todo el descalabro que los años hacen por dentro). Salvo que, trayendo el pensamiento mágico (u homeopático) al ruedo, la apariencia vaya ligada por homonimia a la ideología...
(Deliro: Homonimia, homofonía, ¿homofobia?...)
Todo el laburo que me tomé de buscar viejas cosas que escribí para poner en el blog ha rendido sus frutos.
Unos frutos inesperados, como suele suceder...
Uno se pasa la vida buscando un lugar "mental" donde ponerse en relación con el universo que lo rodea, esperando contribuir a la mejora global de las cosas con su mínimo micrón de arena. Llega incluso a forjarse una cierta reputación de "marginal", por acción y por defecto.
¿Para qué?
Para desenterrar cuentos de otras épocas en que escribía más prolíficamente y descubrir que, invirtiendo la causalidad temporal, ¡uno ya era un conservador desde joven!
Donde dice uno, si fuera honesto, debería decir yo, obviamente. Pero es muy difícil ser honesto cuando la crítica es para uno (mí).
Veamos los hechos. Clickeando en Lo que escribo en el Indice temático de este blog, a vuestra izquierda, se puede acceder al listado de cuentos, poesías y material no clasificable que posteé en el blog.
Ahí encontramos High Heels, Piedra y A fuego lento que son directamente fábulas moralistas en que alguien que hace un "mal" (desde una simple desobediencia a la autoridad hasta una serie de asesinatos) es castigado con la muerte y/o el Infierno mismo, en alguna de sus formas. No hay grises, ni excusas. Ni siquiera una mínima sutileza.
Después tenemos Bandar, en otra categoría: la de la descripción de una realidad eterna sin atisbo o posibilidad de transformación. Mucho más sutil, pero mucho más perniciosamente conservador que la fábula moral.
Pero hay un caso particular, que data de 1988: Amigos. En este hay que meterse más profundo para ver el punto (Tal vez no. Tal vez a mi me parezca menos evidente por simple cercanía). En esta historia un "amigo" tiene una "enfermedad" que contagia a otro amigo, por un contacto físico estrecho ("casi íntimo"). Esta enfermedad hace que el protagonista se transforme (literalmente) en lo mismo que su amigo era... ¡Si esto no es una parábola homofóbica, no se lo que es!
Maldita homonimia.
Moraleja: nunca, pero nunca jamás, apliques tus herramientas de análisis crítico a tus propios escritos. Podés descubrir que no sos quien creés que sos.

sábado, 11 de agosto de 2007

La red se cierra

Y nos atrapa a mí y a Augusto Costhanzo.
Finalmente, luego de idas y vueltas después de los acontecimientos que relato en la entrada Red de redes, nos pudimos sentar cara a cara a almorzar.
Realmente, un momento genial y de gran disfrute personal. Y mutuo.
Muchas gracias, Augusto por el buen momento.
Ya nos veremos de nuevo, con otras almas perdidas y con ganas de seguir hablando de tantas cosas que apenas bocetamos.

domingo, 8 de julio de 2007

Sueños IV: La Premonición

"There are more things in heaven and earth, Horatio, Than are dreamt of in your philosophy."

William Shakespeare - Hamlet (I, v, 166-167)

Uno sueña con personas.
A veces, sueña con una persona específica.
Hace un par de semanas soñé con Silvina.
La situación era rara, como suele suceder en los sueños: estábamos en la casa de los padres de ella, que no era la casa de los padres de ella, y estaban sus padres, pero no se parecían a sus padres (sobre todo su madre, me recuerda, despierto, mucho más a la madre de Lucrecia). Yo tenía algún tipo de conversación o discusión con el padre. No recuerdo casi ningún detalle. De todos modos, creo que nunca le gusté al padre...
Pero eso es sólo un sueño. Lo raro viene cuando, despierto, Silvina se conecta al MSN después de un par de meses de no aparecer...
¿Fue el sueño una forma de precognición, de aviso de su reaparición?
Otra cosa interesante: en el momento en que chateé con ella, ni me acordé del sueño. Recién al lavarme los dientes antes de acostarme esa noche, recordé el asunto.
¿Qué es lo que pasó? ¿Son esos sueños sólo juegos de la memoria? ¿Errores en el archivado de los recuerdos? ¿El deja vú es algo parecido?
Misterio.

miércoles, 13 de junio de 2007

Sueños III

Una cosa sorprendente de algunos sueños es que generan una historia pasada propia.
De repente, el personaje que uno interpreta tiene recuerdos "nuevos", ya sea funcionales al sueño (como llegó a la situación en que está en ese momento, el presente soñado), o al "yo" de ese momento (una "vida" recordada paralela, completa o bifurcada en algún momento de la mía propia).
A eso hay que sumarle las historias de los otros personajes del sueño, que a veces se incluyen en la propia como experiencias pasadas compartidas, o incluso relatos recordados, además de la exposición directa de esos personajes.
Cuando veo todo esto, no puedo menos que hacerme la tan vieja pregunta, ¿cuántas vidas vivimos en sueños?
El marote humano (al menos este al que tengo acceso directo) es una caja de sorpresas.

sábado, 9 de junio de 2007

Dime cómo lees...

... y te diré cuán obsesivo eres...
Hay en el costado izquierdo de este blog una pequeña sección intitulada Estoy leyendo:, en donde informo a los visitantes cuáles son los libros que estoy leyendo en este momento (explico para los menos perspicaces, que siempre encuentran fascinación en las redundancias y las tautologías).
Pero ahí se esconde una pista de mis hábitos de lectura, y de mis obsesiones también.
En el momento en que escribo esto figuran La falsa medida del hombre, de Stephen Jay Gould, Números combinatorios y probabilidades, de Ricardo Miró y Don Quijote de la Mancha, de Cervantes. El primero es reciente, los otros dos, llevan mucho más tiempo, con el Quijote siendo casi un abonado vitalicio.
¿Soy un apasionado del Quijote que no para de leerlo, cuál Biblia para el creyente? No exactamente. Es sólo el subproducto de mi forma de leer: usualmente, leo simultáneamente un libro "gordo" y un libro "transportable".
El libro gordo es aquél que por sus caracterísitcas físicas (tamaño, peso, formato) no es cómodo para llevar en mi mochila y/o leer en el bondi. El transportable es el opuesto en características físicas.
Así, leo (¡Carajo! ¡Ya usé "usualmente" y "simultáneamente" en una oración!) habitualmente dos libros a la vez, preferentemente tratando que uno sea de ficción y el otro ensayo, aunque no es una característica excluyente. A veces leo asimismo algún libro o artículo en la red, mientras estoy en la compu haciendo otras cosas (hasta hace poco figuraba Mythos revisited: American Historians and German Fighting Power in the Second World War by Thomas E. Nutter).
Esto parece bastante ordenado, pero provoca algunos "desacoples". Los libros transportables, al ser generalmente más cortos, los leo más rápido, porque aparte en el bondi es donde más leo. A esto se le suma que si me entusiasmo con uno de los libros gordos, no lo voy a sacar de casa de todos modos, mientras que si me apasiona una de los transportables, lo leo en casa también.
El Quijote, por su tamaño y por la variedad de libros transportables buenos que he leído y (espero) me quedan para leer, se ha convertido en un abonado involuntario y permanente a la sección. No porque sea arduo o malo, que no lo es. Es muy divertido, pero tiene la imposibilidad física de competir contra un libro que puedo llevar a todos lados.
Un caso aparte es Números combinatorios y probabilidades. Es transportable, lo leí de un tirón, pero dejé de hacer muchos de los ejercicios que trae. Me propuse releerlo e ir haciendo los ejercicios, lo que lo convirtió en un libro no-transportable por factores no intrínsecos a su condición física. Encima, no consigo hacerme de la fuerza de voluntad de usar papel y lápiz para seguir los ejercicios de una vez por todas... Ni para recomenzar la lectura con esos elementos a mano.
En fin, una muestra más de la enajenación mental del que esto escribe... (que pasa a la tercera persona en una gambeta a la admisión de dicha condición).

domingo, 3 de junio de 2007

The Vago's Gym

Gimnasia para vagos. Eso es algo que se necesita urgente.
Porque no hay nada peor que ser vago y encima no soportar el "gym".
¿Hay algo más aburrido que el gimnasio?
Encima, el cuerpo después de los 30, que los vengo dejando atrás rápidamente, necesita un poco de movimiento o se vuelve una masa de dolores solidificados en diferentes posiciones.
Así que empecé un programa de gimnasia para vagos, en varias etapas: al fulbito de los lunes, que sólo contribuye en generar un pico de dolores los días inmediatamente posteriores, le voy agregando actividades que no me cuestan mucho,
La primera ha sido hacer honor semántico al ascensor de mi departamento y no usarlo para descender.
Después, forzar mi ritmo de caminata. Ya que camino unas 15 cuadras por día, aprovecharlas para poner el sistema aeróbico a laburar, sin transpirar.
Ahorita no más, jubilar el ascensor de mi departamento, salvo en casos de fuerza mayor, como las compras en el Coto. Siete pisos a buen ritmo al menos una vez por día. Los músculos de las piernas y los pulmones lo sienten.
Supongo que debería agregar algunos ejercicios de piso en casa... Pero eso es casi tan aburrido como el gimansio, aunque ver la cara con que me miran los gatos hace que pueda valer la pena. Ya lo veremos.