lunes, 2 de abril de 2007

Sueños I

Hay una categoría recurrente de mis sueños que podría llamar "sueños arquitectónicos".
En general, todo empieza con un viaje o paseo por un lugar reconocible, al menos en la lógica del sueño, urbano (estoy tentado de llamar esta categoría de sueños arquitectónico-urbanística), a veces cercano a mi casa, otras en los bordes de la ciudad.
Por algún motivo (buscar un amigo, ser el único lugar de paso), tengo que entrar a alguna estructura de proporciones extrañas. Pero no extrañas a lo Lovecraft, si no extrañas pero cotidianas, si eso es posible.
Puede ser un galpón gigantesco en el interior del cual se despliega una interminable villa miseria. O un simple edificio que crece en un laberinto de pisos y habitaciones.
Generalmente lo que pasa es que a medida que me adentro en la edificación, esta decae. En algunos casos es más evidente que en otros (en una villa, poco se puede decaer).
Si subo, los pisos se vuelven más endebles, los materiales más antiguos, la estructura manteniéndose más por obra de la fantasía del sueño que por cualquier sustento real.
Si recorro un piso, las habitaciones empiezan a mostrar desgaste, no empobrecimiento. Una falta de cuidado o un envejecimiento.
Recuerdo dos sensaciones de esos sueños: miedo y maravilla.

1 comentario:

  1. Muchas veces se dice de los sueños con casas que represntan la imagen que tenemos de nosotros mismos, con nuestros temores y esperanzas más profundos. Me ha pasado de soñar con casas solitarias que por dentro son tan sencillas y austeras, que llegan a la pobrza franciscana.
    Mejor no investigar demasiado... pero soñar y recordarlo, es fascinante!!

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